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Mis motivos .

Hace unos días me presentaba yo. Hoy os quería hablar un poco de mis motivos para haber llegado aquí.

Desde chiquitín fui un tanto peculiar en el colegio. Además de sacar notas relativamente buenas, entre mis hobbies destacaba la lectura. Llegué alguna época a llevarme libros para leer incluso a la hora del patio cuando tenía ganas de acabar alguno, los engullía. Lo de escribir no iba mucho más allá, si bien a la hora de concursos Coca Cola, juegos florales y demás, no me perdía ni uno, e iba haciendo mis pinitos.

Con el paso del tiempo aquello se fue apagando y, más allá de alguna carta a la novia de turno, no se repitió en mí el hecho de escribir nada muy confeccionado. Hasta llegar Facebook a nuestras vidas, y con él recuperar un poco los hábitos. Mañana os colgaré algo de 2010 y me decís si véis diferencia.

El caso, por Sant Jordi, acompañando a Alba a la firma de libros de Marwan, sucedió algo. Ella llevaba dos libros para que le firmara, hasta ahí todo normal. Cuando él me preguntó, le dije que yo no leía mucho, pero ella saltó con que se me daba muy bien. Él irrumpió diciendo que si me gustaba y era mi sueño, que luchara por él y que me esforzara si creía que valía la pena. Me dio algo de coraje el comentario, pero yo seguí colgando mis cositas en mi cuenta de Instagram. Más tarde, calculo que a finales de junio, empezó el “boom”, y llegaban followers y comentarios que nunca dejo de agradecer (si me dejo uno sin contestar vía inbox es porque se me pasa, lo juro).

Reconozco que la poesía o prosa moderna están creciendo a pasos agigantados y se ponen de moda especialmente gracias a las redes sociales, y una persona a la que quiero mucho también estaba enamorada de este tipo de textos. Un día entre risas, surgió la idea: “si escribo un cuento para niños, serías mi novia?”. Ella asintió con toda la ilusión del mundo, pero por desgracia como pasa con las palabras, aquella alegría se desvaneció con el tiempo. Las promesas no siempre se cumplen, y aquello fue otro ejemplo.

El caso es que sí que mantuve mi palabra y fui escribiendo un cuento, aunque fuera para (no tan) niños. Ahora es algo mío, que me tiene con toda la ilusión del universo y que pienso acabar para mí y para los montones de personas que cada día me animan a seguir. Gloria, Rebeca, Laura, Paula, Rafael, Gabriela, Sigrid, Anna, Ivan, Génesis, Ari, Salma, Sergio, Daniel, Elda, Judith, Noe, Isa, Yaiza, Estefy, Azucena, Noelia, un montón más… Hemos mantenido conversaciones a más o menos profundidad gracias a esta pequeña locura. He podido conocer a algunos incluso! Y mucha otra gente ha escrito ni que sea para explicarme lo que sentían cuando leían. Yo ante esto, y hablando muy mal, sólo puedo decir que se me caen las pelotas al suelo. Tengo que seguir y quiero hacerlo. Cueste cuanto cueste, en octubre a más tardar el libro estará terminado. Y cueste cuanto cueste, no mucho más tarde lo podréis tener en vuestras manos y en las de quien lo quiera.

Compartí unas líneas con Defreds en un post agradeciéndole algo que había escrito y me respondió “No hay niveles, solo ganas”. Y le dije que nos veríamos en las ganas. Y no se lo dije, pero también nos veremos en las estanterías. Y en vuestras cabezas. Y en vuestros corazones.

Os mando un beso a vosotras, y un abrazo a vosotros.

Bordelicado.

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